Hospitales psiquiátricos penitenciarios,drogas y evaluación de la eficacia

 

 

 

Noticias

25/may/2011 Europa Press. 2011 May

Los hospitales psiquiátricos penitenciarios están “sobreocupados”.

Resumen

La secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, alerta de la sobreocupación que sufren los dos hospitales psiquiátricos penitenciarios que hay en España, situados en Sevilla y Alicante, debido a que hay un “alto número” de enfermos que son ingresados “inadecuadamente” en dichos centros.

Esto se debe, según ha explicado en la Comisión de Interior del Senado, a que la derivación de estos internos a los recursos asistenciales ordinarios encuentra “mucha resistencia de las comunidades autónomas responsables de estos servicios”.

Actualmente se estima que un 42,2 por ciento de los presos de las cárceles españolas padecen alguna enfermedad mental, siendo las más frecuentes los trastornos de ansiedad (23,3%), abuso de drogas (17,5%) y depresiones (14,9%), mientras que los trastornos mentales graves tan sólo afectan a un 4,2 por ciento de todos los internos.

En la mayoría de casos, estos ingresos inadecuados afectan a personas detenidas por un delito leve pero consideradas “inimputables” por su estado mental, a las que, si bien no se les puede establecer una condena, se les impone una medida de seguridad con internamiento en estos hospitales que dura de tres meses a un año. Para tratar de adecuar los recursos a la demanda, no obstante, reconoce que en algunas comunidades autónomas se están creando comisiones de carácter oficioso con representantes de las administraciones encargadas de dar asistencia a estos enfermos.

Actualmente, en el hospital psiquiátrico de Sevilla hay 180 internos y en el de Alicante 370, gracias a que la proporción de camas psiquiátricas en dispositivos dependientes del sistema penitenciario es ligeramente superior a la media europea, con nueve por cada mil internos.

Además, Gallizo ha destacado la necesidad de renovar las instalaciones de los dos hospitales psiquiátricos y la necesidad de que los equipos de asistencia sanitaria pasen a depender de las comunidades autónomas y no del Ministerio de Interior como hasta ahora.

En este sentido, ha recordado que “están a punto” de formalizar el primer traspaso de competencias en este sentido con el País Vasco, confiando en que éste sirva para “abrir la puerta” a futuros acuerdos con otras comunidades, reconociendo que no están encontrando una “gran receptividad” en la mayoría.

Por otro lado, y en el marco de la asistencia que se ofrece desde las cárceles a los enfermos mentales, Gallizo ha destaco la figura del ‘interno de apoyo’, a través de la cual han creado una red de colaboradores formada por los propios reclusos para dar apoyo a la rehabilitación de los afectados por estos trastornos.

Artículo original

6/may/2011 Actas Españolas de Psiquiatría. 2011 May;39(3):163-167.

Prevalencia de trastornos relacionados con el consumo del alcohol en población penitenciaria condenada por delitos contra la seguridad vial.

(Prevalence of alcohol consumption related disorders in a prison population convicted of crimes against road safety.)

Resumen

Introducción. El consumo de alcohol es la causa de un elevado número de accidentes de tráfico, por lo que se han endurecido las leyes para evitarlo. A pesar de ello hay personas que las infringen e ingresan en prisión por conducir bajo los efectos del alcohol. Se investiga si estas personas son bebedores ocasionales o bien son enfermos alcohólicos.

Material y Método. Estudio transversal de 50 internos penitenciarios por delitos contra la seguridad vial, entrevistados acerca de su consumo alcohólico, antecedentes psicopatológicos y delictivos.

Resultados. El 88% presenta indicadores de alcoholismo y la mayoría consume otras drogas. Sólo en el 10% se ha detectado psicopatología previa. El 72% tiene antecedentes penitenciarios, la mitad por delitos con violencia. Socialmente están adaptados, 39 años de edad media, son españoles (86%), tienen familia y trabajo regular (76%).

Conclusiones. La mayoría de internos por delitos contra la seguridad vial son alcohólicos, pero pocos son detectados. Su enfermedad genera otras conductas delictivas, siendo necesario su tratamiento para evitar la reincidencia y un proceso de exclusión social.

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Abstract

Introduction. Alcohol consumption is a major cause of traffic accidents, so that stricter laws have been enacted to avoid it. Despite this, there are still persons who break the law and go to prison because of driving under the effects of alcohol. We have investigated if these persons are occasionally alcohol drinkers or if they are alcoholics with difficult to modify alcohol patterns.

Material and methods. A cross-sectional study including 50 inmates from two prisons who had committed traffic crimes were interviewed about their alcohol consumption habits and their criminal and psychopathological backgrounds.

Results. 88% had indicators of alcoholism and most consumed other drugs. Previous psychopathology signs were only detected in 10% of the sample. A total of 72% had previous criminal records, half because of violent offences. They were socially adapted, with mean age 39 years, Spanish (86%), had a stable job and family (76%).

Conclusions. Most of the inmates due to traffic crimes are alcoholic, but very few are detected. Their alcohol consumption generates other criminal conduct, treatment being necessary in order to avoid relapse and social exclusion.

Artículo original

enfermedades mentales / Adicciones / Tratamiento
23/mar/2012 Psicothema. 2012;24(2):217-223.

Evaluación de la eficacia de un tratamiento libre de drogas intrapenitenciario.

(Evaluation of the effectiveness of a prison-based drug treatment.)

Resumen

El presente estudio evalúa la eficacia de una unidad libre de drogas intrapenitenciaria en la reducción del consumo de sustancias, y analiza los cambios en el perfil de gravedad de la adicción, la motivación y el perfi l de personalidad provocados por la intervención. Se trata de una evaluación externa, con un diseño ex post facto de medidas repetidas.

Se evalúan 87 reclusos a lo largo de un año de estancia en el programa. La mayoría son varones jóvenes y policonsumidores que cumplen condena por delitos contra la salud pública y contra la propiedad. Muchos presentan necesidad de tratamiento psiquiátrico al ingreso, con una comorbilidad del 85% con trastornos de personalidad. La motivación para el tratamiento es baja, y se mantiene estable a lo largo de los 12 meses que dura el estudio.

La unidad libre de drogas consigue disminuir el consumo de drogas, y mejorar las áreas de consumo, de relaciones familiares y el perfil de personalidad. Sin embargo, no se logran cambios en las áreas médica y psiquiátrica, por lo que se resalta la necesidad de intervención en estos ámbitos.

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Abstract

The present study evaluated the effectiveness of a drug-free unit (DFU) in reducing the use of substances by incarcerated adult offenders, and to analyze changes in the addiction severity index, motivation, and personality caused by the program. This is an external evaluation, with an ex post facto design with repeated measures.

Eighty-seven prisoners from the DFU were evaluated during the fi rst year of residence in the program. Most are young men, polydrug addicts and mainly serving sentences for public health crimes and property offenses. There is need of psychiatric treatment at the baseline, with 85% comorbid personality disorders. Motivation for treatment is low, and remains stable over 12 month’s duration of the study.

The DFU was found to have a signifi cant effect in reducing the use of drugs by offenders and to improve the drug and family composite scores, also reducing scores on personality scales. However, it fails to change medical and psychiatric scores, so that the need for intervention in these areas is underscored.

Estudio de la demanda psiquiátrica de un servicio de geriatría.

 

 

 

 

ARTÍCULO ORIGINAL/Psicogeriatría.

FUENTE: http://www.psiquiatria.com

10/ene/2012 Psicogeriatría. 2011 Dic;3(4):151-157.

Psiquiatría de enlace en geriatría: Estudio descriptivo

de la demanda de interconsulta psiquiátrica de un

servicio de geriatría.

Resumen

Objetivo. Describir y valorar los motivos de interconsulta psiquiátrica por parte de un servicio de geriatría dentro de un hospital general.

Pacientes y métodos. Evaluación de datos clínicos contenidos en las historias clínicas o partes de interconsulta de 162 ancianos atendidos por la Unidad de Psicogeriatría, y derivados desde cualquier dispositivo, ambulatorio o de hospitalización, del Servicio de Geriatría durante el periodo de un año. Obtención de datos sociodemográficos y datos clínicos: sexo, edad, estado civil, motivo de consulta y diagnóstico psiquiátrico según la CIE-10, antecedentes médico-psiquiátricos, tratamientos previos y síndromes geriátricos.

Resultados. Los motivos principales de interconsulta hospitalaria fueron depresión (22,6%), alteraciones del comportamiento (22,6%) y ajustes de tratamiento (14,5%), y los diagnósticos psiquiátricos más frecuentes fueron trastornos depresivos (24,2%), delirium (19,4%) y demencia (14,5%). Los motivos de interconsulta ambulatoria más frecuentes fueron síntomas depresivos (42,4%), síntomas de ansiedad (15,2%) y alteraciones del comportamiento (15,2%), y los diagnósticos psiquiátricos ambulatorios más frecuentes, trastornos depresivos (27,3%), demencia (27,3%) y trastornos de ansiedad (11,1%). El principal motivo de consulta en pacientes con demencia fue la depresión (44%). Los síntomas psicológicos y conductuales asociados a la demencia constituyeron el 18,2% de los diagnósticos en general.

Conclusiones. Los trastornos afectivos, asociados o no con deterioro cognitivo, y las alteraciones conductuales asociadas a la demencia son los principales motivos de interconsulta psiquiátrica por parte de los geriatras en un hospital general.

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OTROS ARTÍCULOS/Psicogeriatría.
13/feb/2001 INTERPSIQUIS. 2001; (2)

Manía en el anciano. Escalas

(MANIA IN OLD AGE, SCALES)

 

 

 

Resumen

Existen problemas epidemiológicos en el estudio de la manía porque durante años se ha incluido en el estudio del trastorno maniaco-depresivo o afectivo en general. La epidemiología de la manía en el anciano está poco clara, con algunos estudios sugiriendo que la fase maniaca en este grupo es poco común y otros sugiriendo que no existirían diferencias con la edad o incluso que sería mayor. Aunque esta disparidad resultase de los diferentes criterios diagnósticos aplicados, existe la posibilidad de que un factor desconocido esté actuando en relación con la edad o con el incremento de enfermedades neurológicas en el anciano. Ha existido relativamente poco interés en la creación de escalas de medición de manía y la existencia de dichos instrumentos es limitada.

 

Abstract

There are epidemiological problems in the study of mania because for many years its study was subsumed in the study of manic-depressive, affective or depressive disease in general. The epidemiology of manic illness in the elderly remains unclear, with some studies suggesting that the manic phase of bipolar affective disorder is uncommon in this age group and others that rates are the same or indeed higher. Although it is likely this disparity of views results from differences in diagnostic criteria, there is also the possibility that a subtler factor is in operation, namely, a change in the form and frecuency of manic symptoms in the elderly occasioned either by ageing or by increase in neurological disease. There has been relatively little interest in rating scales for mania, the existing choice of specific instruments is limited.

Manía en al anciano. Escalas

Poco se ha escrito de la existencia de la manía en el anciano. Existen grandes problemas metodológicos en el estudio de la manía en el anciano pues durante muchos años se ha incluido en el estudio del trastorno bipolar o afectivo en general.
Uno de los problemas que se encuentra el investigador de la manía es la relativa falta de escalas específicas para medir manía si se compara con las que existen para medir por ejemplo el trastorno depresivo. La estandarización de la medida de manía y depresión proporciona un lenguaje común a la enorme cantidad de clínicos que se encuentran ante estos cuadros clínicos, minimizando las diferencias debidas a la observación.
Antes de los años setenta había escalas para medir el comportamiento observable, las cuales presentaban la manía como un item y la incluían dentro de la psicopatología general. En general eran muy largas para su uso diario. El descubrimiento del litio como agente terapéutico y la confirmación de su efecto profiláctico sobre las recaidas en el trastorno bipolar ha incrementado la necesidad de precisos instrumentos para el diagnóstico y la medición clínica de los episodios maníacos.
La primera escala específica para la medición de manía apareció en 1971(1). Posteriormente otras escalas han sido construidas(2,3,4,5,6,7) intentando mejorar la escala de Beigel y colaboradores. Tales instrumentos son usados en la actualidad, para determinar la severidad de la enfermedad, predecir y medir la respuesta al tratamiento, hacer diagnósticos diferenciales y delinear los subtipos de los diferentes trastornos.
Varios problemas pueden interferir en la medición de los diferentes estados afectivos. El problema de los diferentes criterios diagnósticos y el de cómo definir poblaciones clínicas homogéneas, afectan claramente a la posterior interpretación de los resultados de la escala. Entre otros factores que también pueden confundir la interpretación de los resultados están las variaciones cíclicas como la estacional, diurna, menstrual…
Las escalas autoaplicadas y las aplicadas por un observador externo, bien sea el psiquiatra o algún miembro del personal de enfermería han sido los dos métodos más importantes de medir la manía. Como veremos no existe una escala específica para la medición de síntomatología maniaca en el anciano.
Se ha sugerido que la manía en el anciano se puede presentar de forma atípica, Slater y Roth, 1977(8) han señalado que la euforia es menos frecuente y llamativa que por ejemplo la hostilidad, irritabilidad y resentimiento en el anciano. Post,1982(9) también describe la irritabilidad como síntoma importante en este grupo de edad así como el trastorno cognitivo acompañante. Refiere que una posible explicación a esta sintomatología atípica sería la presencia de síntomas depresivos acompañantes.
Estas conclusiones son en gran medida derivadas de la observación clínica, no existe sin embargo una investigación empírica de estos aspectos.
Escalas autoaplicadas
En contraste, se han publicado pocas escalas autoaplicadas para la medición específica de la manía, la mayoría de ellas en la última década. La relativa escasez de este tipo de escalas, si lo comparamos con las existentes en otros trastornos afectivos como la depresión, podría reflejar el hecho de que los pacientes maníacos son malos informantes debido a su falta de introspección (Platman et al, 1969) además de la falta de cooperación debido al estado clínico del paciente…
…Finalmente en 1997, Altman(18) y colaboradores han desarrollado la escala ASRM (Altman Self-Rating Mania Scale) de cinco apartados. Los autores han encontado que los pacientes refieren distinta severidad en algunos síntomas al compararlo con la medición de los clínicos, por ejemplo al evaluar la presencia y severidad de la sintomatología psicótica. Los autores por tanto han concluido que por el momento las escalas autoaplicadas no son apropiadas para la medición de síntomas psicóticos en pacientes con trastorno bipolar. El 79.4% de los pacientes maníacos de su estudio tuvieron síntomas psicóticos en el momento de la admisión. No tiene aplicación en la valoración de los estados mixtos.
En resumen, Altman y colaboradores(18) han considerado la escala ASRM útil para medir la presencia y severidad de la manía en pacientes con una sintomatología no muy severa.

Conclusiones

No existe una escala específica para medir la sintomatología maníaca en el anciano, por lo que los síntomas atípicos pueden no ser capturados en la exploración psicopatológica o ser registrados bajo diferentes nombres.
Si embargo su reconocimiento es importante, tanto para conseguir un tratamiento adecuado como para descubrir la etiopatogenia del síntoma.