La inflamación celular aparece en las alteraciones mentales

 

 

PSIQUIATRÍA

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FUENTE:  http://psiquiatria.diariomedico.com

CUANTO MÁS GRAVE ES EL TRASTORNO, MAYOR INTENSIDAD DE RESPUESTA

La inflamación celular aparece en las alteraciones mentales

José Luis Carrasco,Itziar Güemes y Marina Díaz(Luis Camacho)

El nivel de inflamación celular podría determinar la aparición y la gravedad de ciertos trastornos psiquiátricos. La constatación de este fenómeno abriría nuevas posibilidades de intervención terapéutica para algunos de los síndromes mentales más frecuentes.

“Las personas con trastornos mentales graves tienen una alteración excesiva de la vía inflamatoria y cuanto más graves son, mayor inflamación”

La ansiedad y el estrés podrían estar relacionados con los fenómenos de inflamación celular del organismo, de tal forma que los síntomas que ocasiona el estrés podrían derivar de procesos inflamatorios generalizados. De hecho, desde hace años existen teorías que señalan que el malestar psíquico y emocional puede tener como base ciertos procesos de inflamación. La justificación se encuentra, en parte, en los efectos beneficiosos que algunos pacientes atribuyen a fármacos antiinflamatorios como el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico, más allá de su potencial analgésico. Siguiendo esta estela, un equipo del Hospital Clínico de Madrid ha profundizado en la búsqueda de marcadores biológicos como factores o causa de enfermedades mentales. Sus primeros datos en linfocitos parecen confirmar que, efectivamente, la inflamación celular parece ser un componente común a todos los trastornos mentales que cursan con un grave estrés emocional y con “la posibilidad de que los mecanismos de inflamación celular puedan a su vez ser reguladores de la expresión sintomática de dicho estrés”, ha explicado a DM José Luis Carrasco, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense, de Madrid, y jefe de Sección del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de Madrid, que, junto a la también psiquiatra Marina Díaz Marsá y la investigadora de psiquiatría Itziar Güemes, del mismo centro, realizan estas investigaciones pioneras del estudio del estrés en enfermedad mental.







Cascada de inflamación
Estudios previos realizados por Carrasco y Díaz Marsá ya evidenciaron potentes mecanismos antiinflamatorios en pacientes con trastornos impulsivos patológicos, como los trastornos límite de la personalidad o las bulimias nerviosas. En el proyecto actual, que iniciaron hace año y medio, y en coordinación con Juan Carlos Leza, catedrático de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid, en coordinación con un estudio global del Cibersam, se ha intentado confirmar qué factores celulares están implicados en estos sistemas inflamatorios en los trastornos emocionales, fundamentalmente depresión, ansiedad y primeros episodios de esquizofrenia. “En muestras de linfocitos de pacientes se han determinado, además de la expresión y actividad de los receptores glucocorticoides, otros factores relacionados con los procesos de inflamación celular, como son la citocinas TNF-alfa e interleucinas, receptores como el alfa 7 nicotínico, y factores de transcripción intracelulares, como el NFkB, el COX-2, el INOX y el TBARs, según Güemes, quien señala que se parte de la idea de que la inflamación provoca estrés oxidativo y éste a su vez muerte celular. “El objetivo es comprobar si existen diferencias en el sistema de inflamación y antiinflamación o de respuestas en los enfermos y en las personas sin patología mental”.

Mayor gravedad
Díaz Marsá ha indicado que existen conclusiones claras: todos los pacientes con trastornos depresivo-ansiosos, psicóticos, como la esquizofrenia y los impulsivo-inestables, como los trastornos límite de la personalidad y de la conducta alimentaria tienen una alteración excesiva de la vía inflamatoria. “Además, a mayor gravedad del trastorno más nivel de inflamación. Así, el mayor grado de inflamación se observa en los primeros episodios psicóticos, seguido de los trastornos graves de la personalidad y de los trastornos de la conducta alimentaria”. Sin embargo, Carrasco apunta que los elementos de la vía inflamatoria que se alteran en cada uno de los trastornos son distintos.

La hipótesis futura es que las diferentes formas de regular la inflamación, según los factores que se activen, darán lugar a diferentes formas de manejar el estrés y, consecuentemente, a distintas patologías mentales. “Estas investigaciones abren la vía de la inflamación al estudio del estrés y de la enfermedad mental e, hipotéticamente, la posibilidad de intervención terapéutica mediante el desarrollo de fármacos específicos para cada proteína alterada”, señala Güemes. Para Díaz Marsá, como en principio la inflamación es el único elemento disregulado, “añadir antiinflamatorios a los fármacos psiquiátricos convencionales podría ayudar a la mejoría clínica de los pacientes, aunque lo ideal sería saber qué factor concreto está alterado en cada enfermedad o revertir o controlar el mecanismos inflamatorio”.

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La personalidad esquizoide y la terapia de Mentalización.

PSIQUIATRÍA.

ARTÍCULO ORIGINAL

FUENTE : http://www.psiquiatria.com

16/ene/2012 Rev de la Asociación de Psicoterapia de la República Argentina. 2011 Nov

LA PERSONALIDAD ESQUIZOIDE Y LA TERAPIA

BASADA EN LA MENTALIZACIÓN

Autor-es: Cristina Gómez Álvarez.

Resumen

Cuando Martín, de 28 años, se presentó en mi consultorio hace cinco años ya, lo primero que me pregunté fue qué herramientas tenía yo para intentar ayudar a un muchacho así. Mientras sostenía una amplia sonrisa que, de tan amplia, se sentía hueca y estereotipada, me dijo que había decidido llamarme porque un compañero de trabajo le había dado mis datos diciéndole que necesitaba ayuda. “A la mejor”, le dijo, “te faltan algunas sustancias en el cerebro porque ni nosotros te entendemos ni tú te sabes comunicar”.En una ocasión había leído en el internet lo que era la alexitimia y sintió que todo le quedaba. “No sé leer lo que me pasa ni tampoco sé leer lo que les pasa a los demás. No sé si me siento triste, enojado o confundido. No siento ni el frío ni el calor, el clima me da igual. ¿La vida? No sé qué decirle, voy caminando como por inercia. Vengo con usted porque me dijeron, pero no sé a qué”. Al escucharlo esa primera sesión, me sentí desconcertada. Me encontraba ante un muchacho que trabajaba y se ganaba la vida, pero que parecía carecer de los elementos básicos para conectarse con las personas y entender el mundo en que vivía. Sentí deseos de trabajar con él, pero no sabía cómo abordar el tratamiento.Contaba con las herramientas que mi entrenamiento como psicoanalista me había dado. Pero, ¿cómo aplicarlas a un chico que tenía un pensamiento tan concreto que, en muchos momentos, sonaba prácticamente autista? ¿A alguien que no parecía disponer de un aparato para pensar y sentir, lo suficientemente desarrollado, como para entrar al juego de desplazamientos y realidades alternativas que implica una interpretación? No lo sentía posible…

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MENTALIZACIÓN.RESUMEN.



Mentalización significa en psicología y en psicoanálisis la «capacidad de interpretar el comportamiento propio o el de otros a través de laatribución de estados mentales».1 Aquí no se trata únicamente del comportamiento del otro, sino de las propias ideas acerca de sus creencias, sentimientos, actitudes, deseos, etc, que subyacen a la conducta. De alguna manera, mentalización significa poder “leer en el comportamiento lo que está pasando en la mente de otros”. Así mismo es posible comprender reflexivamente la propia experiencia y el propio actuar. El concepto de mentalización se apoya en la investigación de la Theory of Mind; fue acuñado por Peter Fonagy y Mary Target.
La mentalización presupone un entendimiento de la naturaleza de lo mental. Esto incluye el conocimiento de que la realidad solo está representada (figurada) en la mente, pero que las ideas en general no corresponden exactamente al mundo real.
La capacidad de mentalización comienza a desarrollarse en los primeros meses de vida: En una relación de apego seguro con los principales adultos significativos primarios se lleva a cabo un intercambio social. Esto permite al niño diferenciar cada vez mejor las emociones, entenderlas y controlarlas, así como dirigir su propia atención. Una capacidad básica de mentalizar se encuentra a menudo ya formada a partir de la edad de cuatro años.

El psicoanalista Peter Fonagy es uno de los creadores del concepto de mentalización y de la psicoterapia basada en la mentalización

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