Exclusión social y salud mental requieren un abordaje conjunto

 

ÁREA CIENTÍFICA
PSIQUIATRÍA

COBERTURA DE NECESIDADES SOCIALES Y PSICOLÓGICA

 

Exclusión social y salud mental requieren un abordaje conjunto

La importante asociación entre exclusión social y enfermendad mental hace esencial un abordaje integral basado en la coordinación y complementariedad de los recursos, según los resultados de la tesis de Abel Baquero, que se han materializado en Castellón.
Enrique Mezquita. Valencia   |  04/04/2012 00:00
Cada vez existen mayores evidencias de la importante asociación entre exclusión social y enfermedad mental, y se confirma que el abordaje más adecuado es la integración y complementariedad de los recursos. Un buen ejemplo lo representa la labor global que realiza la Fundación Padre Ricardo de Castellón en patología dual, con la colaboración del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón y con el enfoque surgido a raíz de la tesis e investigaciones del psicólogo Abel Baquero.
Según ha explicado Baquero a DM, “mi tesis comenzó a gestarse en 2002 por un trabajo de investigación en personas con problemas de exclusión social en países subdesarrollados. Decidí analizar la situación psicológica y sociofuncional de personas en exclusión social integral en España, comparándolas con pacientes con patología dual y con población normalizada”.

El objetivo principal de la tesis fue evaluar la relación entre patrones patológicos de personalidad, la autoestima, los niveles de depresión y los factores de índole social en 226 sujetos -distribuidos en un grupo clínico de 169 sujetos, un grupo control de 28 y un tercero de 39 en situación de desajuste social sin consumo de sustancias-. Según Baquero, “los resultados a grosso modo revelaron la grave situación psicológica de las personas excluidas socialmente, además de la relación que tienen los factores de apoyo y cuidado social en la evolución del problema”.

El desarraigo social conlleva la pérdida de apoyos y contacto con la realidad, a la vez que potencia la vulnerabilidad psicopatológica. “Estas situaciones se pueden configurar en trastornos como el consumo de tóxicos o problemas psicóticos, y éstos, a su vez, pueden desencadenar un progresivo deterioro social. Por ejemplo, las personas excluidas no tienen acceso a tratamientos ni recursos para costeárselos, por lo que su situación se agrava día a día, configurando un cuadro clínico y social de mayor gravedad”.





Conclusiones
Las conclusiones permitieron diseñar el enfoque e intervención requeridos y ayudaron a plantearse estrategias adecuadas con pacientes con patología dual. “Es evidente que la base de una adecuada atención profesional, en este caso sociosanitaria, es conocer las necesidades que presentan los pacientes y adecuar la intervención para ayudarles progresivamente a que superen su problema social y sanitario”. Los resultados brindaron directrices sobre la coordinación entre profesionales psiquiatras, psicólogos, personal sanitario y trabajadores sociales.

La investigación ha tenido una plasmación real y palpable. “Desde 2009 desempeñábamos un asesoramiento y acompañamiento a personas con patología dual grave y exclusión social extrema. En 2011 la actuación se concretó en una intervención directa con los recursos de la Fundación Padre Ricardo, lo que permitió crear una minirresidencia para 12 personas con patología dual grave, que carecen de recursos”. La intervención desde un enfoque sociosanitario consiste en una atención global “que abarca la cobertura de necesidades básicas y la asistencia sociosanitaria -alimentación, higiene…- y servicios sanitarios -farmacoterapia, asistencia psicológica, etc.-, para obtener la adquisición progresiva de funcionalidad y autonomía junto a la favorable evolución de la patología dual”. Es básico completar y fomentar el abordaje con la investigación “para detectar nuevas necesidades”.

La labor se supervisa desde el Programa de Patología Dual Grave del hospital, por lo que cada paciente tiene un plan de trabajo adecuado a su situación para llegar a un nivel de autogestión que le permita volver a interactuar socialmente.

Con el aval de la experiencia

Gonzalo Haro, psiquiatra y responsable del Programa de Patología Dual del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón, ha destacado que las conclusiones de la tesis de Abel Baquero se refuerzan con su propia experiencia. “El colectivo de exclusión social presenta con frecuencia una pésima salud mental. Ésta se encuentra deteriorada porque no es saludable vivir en esas condiciones, Sin embargo, en ocasiones es la patología mental la que les llevó a vivir en la calle”. El estudio enfoca el problema al comparar a los excluidos con los pacientes más aislados del sistema sanitario, “los que presentan patología dual, y que son adictos que se complican con enfermedad mental o enfermos de salud mental que se complican con adicción… y muchos acaban en la calle”.

Haro ha destacado la necesidad de integrar y apoyarse en todos los recursos disponibles. Según él, la tesis de Baquero y su actividad sanitaria profesional “han permitido dar el gran paso de la integración en un mismo recurso (la minirresidencia de la Fundación Padre Ricardo) de valores sociales y de caridad (dar un hogar al desamparado) con otros científicos, como la eficiencia en el tratamiento farmacológico y terapéutico”. En su opinión, esa sinergia también significa una reducción de costes y una mejora de la calidad asistencial.

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