“Sales de baño” intoxicación

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“Sales de baño” intoxicación

“Sales de baño” intoxicación.

“Sales de baño” intoxicación

 

 

CORRESPONDENCIA

“Sales de baño” intoxicación

N Engl J Med 2011; 365:967-968 / 08 de septiembre 2011
ARTÍCULO

Para el Editor:

El abuso de sustancias psicoactivas “sales de baño” (PAB) se ha convertido en lugar común, y los pacientes con sobredosis de PAB está presentando a los servicios de urgencias con mayor frecuencia. 1 El ingrediente principal de las drogas sintéticas de diseño de estas sales de baño, que no están vinculados a ninguno de higiene producto, es methylenedioxypyrovalerone (MDPV). MDPV está relacionada estructuralmente con los compuestos pirovalerona y α-pyrrolidinophenone que inhiben la recaptación de dopamina noradrenalina-y por lo tanto actúan como estimulantes del sistema nervioso. 2,3 A pesar de los crecientes esfuerzos para prohibir estos productos a través de la legislación, a menudo PABS falda de control de sustancias legales y están fácilmente disponibles a bajo costo. Estos productos son fáciles de obtener a través de Internet bajo nombres tales como Ola de Marfil o Vanilla Sky y se comercializan como producción de una similar de alta a la obtenida con los estimulantes ilegales como la metanfetamina. Ellos se refieren a veces como “la cocaína legal” (pero sin causar la euforia pronunciado), como potenciadores de la alerta, o como afrodisíacos. El uso a largo plazo de PABS conduce a la tolerancia y la abstinencia se caracteriza por el deseo de retirada e intenso. Cuando PABS se toman por vía oral, intranasal, intravenosa o por vía rectal, sus efectos se producen con dosis tan bajas como 3 a 5 mg, y los rangos de dosis promedio de 5 a 20 mg. El riesgo de sobredosis es alta, ya que los paquetes contienen tanto como 500 mg, y algunas etiquetas sugieren la escalada de la dosis a más de 50 mg. PABS se absorbe rápidamente cuando se ingiere por vía oral, con una prisa de llegar a su pico en 1,5 horas. Sus efectos duran de 3 a 4 horas antes de que el usuario tiene un accidente potencialmente duras. La experiencia total se produce a través de 6 a 8 horas.

Los pacientes que han tomado PABS se puede presentar con la estimulación extrema simpatía y el estado alterado profundamente mental. Los efectos simpáticos pueden incluir taquicardia, hipertensión, hipertermia y las convulsiones, y se han reportado muertes. Alteración del estado mental se presenta como graves ataques de pánico, agitación, paranoia, alucinaciones y conducta violenta (por ejemplo, la automutilación, intentos de suicidio, y la actividad homicida). Ni los efectos físicos y de comportamiento, ni los hallazgos de laboratorio han sido bien documentados, ya que la mayoría de los informes de casos son anecdóticos o son recogidos de la Web basados en usuarios de drogas foros 4 ( Tabla 1 TABLA 1Física y efectos del comportamiento de Psicoactivas “sales de baño.”) . Por lo tanto, PABS se han descrito como poseedor de las peores características de la dietilamida del ácido lisérgico (LSD), fenciclidina (PCP o “polvo de ángel”), metilendioximetanfetamina (“éxtasis”), la cocaína y la metanfetamina. 5

Los médicos deben estar al tanto de varios temas. En primer lugar, la gravedad y la letalidad potencial de sobredosis a menudo requieren la atención y el seguimiento en la unidad de cuidados intensivos, en segundo lugar, las pantallas de rutina de drogas no detectan PABS; PABS en tercer lugar, se puede cortar con otras sustancias psicoactivas, que pueden confundir el cuadro clínico y, finalmente, , los pacientes pueden necesitar restricciones físicas y altas dosis de sedantes para evitar hacerse daño o dañar a otros. El tratamiento es fundamentalmente de soporte, por lo general con benzodiacepinas por vía intravenosa (para la sedación, para controlar las convulsiones, o ambos) y los líquidos intravenosos, en especial si hay sospecha de rabdomiólisis.

Edward A. Ross, MD
Mary Watson, MD
Bruce Goldberger, Ph.D.
University of Florida College of Medicine, Gainesville, FL rossea @ medicina. UFL. educación
Formas de divulgación proporcionados por los autores están disponibles con el texto completo de esta carta en NEJM.org.

Neurociencias y Psiquiatría

Neurociencias y Psiquiatría.

Neurociencias y Psiquiatría

Neurociencias y Psiquiatría.

Neurociencias y Psiquiatría

 

 

TRATADO DE PSIQUIATRÍA
F.Pallardó Salcedo.
http://www.psiquiatria.com
NEUROCIENCIAS Y PSIQUIATRÍA

 

“Nuestra esperanza en el futuro se basa en la química orgánica o en
una aproximación a las psicosis a través de la endocrinología. Hoy el
futuro está muy lejos por lo que debemos estudiar analíticamente cada caso de psicosis porque el conocimiento que ganemos servirá algún
día para dirigir una terapia química”.
Sigmund Freud, en una carta a Marie Bonaparte. 1930.

 

 

INTRODUCCIÓN

Durante siglos, la concepción del sistema nervioso
(SN) se basó en la idea de Galeno de que los ventrí-
culos cerebrales generaban un viento sutil, el “pneuma psyche”, que viajaba por el interior de unas supuestas cavidades de los nervios….

PERSPECTIVAS
Desde numerosos frentes se intenta progresar,
gracias a las nuevas tecnologías o dando nuevo sesgo a métodos ya clásicos, y así, la electroencefalografía es un instrumento injustamente olvidado porque, si bien es verdad que los registros habituales no
aportan gran información para la Psiquiatría, el tratamiento de los datos mediante programas adecuados de ordenador, informa sobre detalles como la
aparición de focos de ondas lentas en zona frontopolar izquierda en la depresión, de la presencia del mismo tipo de ondas en zona temporal izquierda y foco
especular frontopolar derecho en esquizofrenias con
síntomas delirantes, o de hipofunción global de hemisferio derecho en TOC –datos no publicados–, lo
que permite el tratamiento mediante estimulación
magnética repetitiva transcraneal (TMSr).
La magnetoencefalografía es una técnica de gran
futuro pero que en la actualidad se halla muy limitada su utilización por el enorme costo de los aparatos
y de su instalación.
No cabe duda de que los sistemas de neuroimagen
están contribuyendo de forma acelerada a un mejor
conocimiento de la función del sistema nervioso central. El TAC cerebral aporta imágenes con muy poca información por su escaso poder discriminativo y
desde luego, como la RM cerebral, nos brindan datos
puramente morfológicos. El SPECT, aporta detalles
muy interesantes por cuanto su información es funcional, pero no se hurta al problema de la escasa discriminación estructural. Las técnicas más prometedoras y que están aportando resultados muy sólidos
son el PET y la RMi (resonancia magnética funcional), pues en ellas se une la posibilidad de registrar
localización de receptores a la observación de cambios en el consumo cerebral de oxígeno. Recientemente se ha puesto en funcionamiento un aparato
que une PET y RM, con el que se pueden obtener informaciones más detalladas y en tiempo real.

Parece necesario, aún tras una somera revisión
como la presente, plantearse el problema que subyace en el fondo de toda la Neurociencia y la Psiquiatría:

La conciencia. Emil du Bois Reymond dividía los
problemas por resolver en dos tipos: aquellos de los
que decimos ignoramus y aquellos de los que debe
decirse ignoramibus.

Respecto al primer tipo de
problemas, está claro que hay muchos interrogantes
que los progresos técnicos acabarán aclarando.

En el segundo tipo, las que ignoraremos siempre, parece
situarse la conciencia. No se acaba siquiera de definir
qué es la conciencia, y aunque lleguemos a una definición inequívoca, en este tema el salto de la estructura a la función nos parece insalvable. Podemos llegar a conocer –valga el símil de la computadora– el
“hardware” e incluso el “software” de los diversos
procesos cerebrales, pero el “gran software” el que
integra todos los otros y la adquisición modulada de
informaciones del perimundo y del Yo íntimo, nos
parece inalcanzable ahora y en el futuro. En esta
búsqueda se ha llegado a los más curiosos extremos,
y así, Penrose y Hameroff, con una visión cuántica
del problema, sugirieron que el electrón situado entre las subunidades α y β de la tubulina sería el asiento de fenómenos cuánticos que modificarían el estado general del sistema nervioso como un todo…
pero los paramecios tienen túbulos, las células renales, etc. y, por lo que respecta al SNC, los astrocitos fibrosos tienen muchos más túbulos que las neuronas
y, que sepamos, no intervienen directamente en el
procesado de la información.

En la vulnerabilidad a aparición de esquizofrenias,
los estudios epidemiológicos muestran un componente genético perteneciente a la familia de enfermedades de herencia compleja, con un número de
genes implicados que interactuarían en forma “dosis
dependiente” o bien, habría un “gen principal” que
se expresaría en función de la presencia o ausencia
de otros “genes menores”. Se ha señalado como
muy probable la presencia de grandes regiones de
los cromosomas 6,8 y 22 implicados en la herencia
plurifactorial de vulnerabilidad a las esquizofrenias.
Los progresos en la biblioteca del genoma y el estudio con métodos no paramétricos anuncia futuros hallazgos.

De lo anteriormente visto podemos concluir que
el cerebro es una máquina molecular, no fractal, que
ha alcanzado dimensiones macroscópicas. Cuanto
mejor la conozcamos, más oportunidades tendremos
para corregir sus errores, al catálogo de los cuales
hoy llamamos Psiquiatría.

Experiencia,la percepción y la depresión

Experiencia,la percepción y la depresión.