¿Es el trastorno del espectro autista común en la esquizofrenia?

 

 

 

Artículo original

enfermedades mentales / Trastornos infantiles / Desarrollo, Tr. Generalizados
2/abr/2012 Psychiatry Research. 2012 Mar

¿Es el trastorno del espectro autista común en la esquizofrenia?

(Is autism spectrum disorder common in schizophrenia?)
Autor-es: Unenge Hallerbäck M; Lugnegård T; Gillberg C.

Resumen

Hace un siglo, Kraepelin y Bleuler observaron que la esquizofrenia es a menudo antecedida por anomalías “premórbidas”. En este estudio exploramos cómo los problemas del neurodesarrollo infantil que se encontraron en los pacientes con esquizofrenia se relacionan con el concepto actual del trastorno del espectro autista (TEA). Se evaluaron a cuarenta y seis individuos adultos jóvenes con diagnósticos clínicos de trastornos psicóticos esquizofrénicos. La Entrevista Clínica Estructurada para los Trastornos del DSM (SCID-I) se utilizó en el examen psiquiátrico cara a cara de cada individuo.

En 32 de los 46 casos (70%), la información colateral fue proporcionada por una o ambos padres. La entrevista Diagnóstica para los trastornos Sociales y de Comunicación – undécima versión (DISCO-11) se utilizó para entrevistar a los familiares. Este instrumento abarca, en una profundidad considerable, el desarrollo de la niñez, el funcionamiento adaptativo y los síntomas de TEA – actual y toda la vida.

Existe un algoritmo estricto para el diagnóstico de TEA. Alrededor de la mitad de los casos con psicosis esquizofrénica tuvo un TEA de acuerdo con los resultados de la entrevista parental. La tasa de TEA es sorprendentemente alta (60%) en el grupo con un diagnóstico SCID-I de tipo esquizofrenia paranoide. Los resultados subrayan la necesidad de revisar ya sea el DSM o la postura entre TEA y la esquizofrenia.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original:www.sciencedirect.com/science/journal/01651781

Abstract

A century ago, Kraepelin and Bleuler observed that schizophrenia is often antedated by “premorbid” abnormalities. In this study we explore how the childhood neurodevelopmental problems found in patients with schizophrenia relate to the current concept of autism spectrum disorder (ASD). Forty-six young adult individuals with clinical diagnoses of schizophrenic psychotic disorders were assessed. The Structured Clinical Interview for DSM Disorders (SCID-I) was used in face-to-face psychiatric examination of each individual.

In 32 of the 46 cases (70%), collateral information was provided by one or both parents. The Diagnostic Interview for Social and Communication disorders – eleventh version (DISCO-11) was used when interviewing these relatives. This instrument covers, in considerable depth, childhood development, adaptive functioning, and symptoms of ASD – current and lifetime. There is a strict algorithm for ASD diagnosis.

About half of the cases with schizophrenic psychosis had ASD according to the results of the parental interview. The rate of ASD was strikingly high (60%) in the group with a SCID-I diagnosis of schizophrenia paranoid type. The findings underscore the need to revisit the DSM the either or stance between ASD and schizophrenia.

LA EDAD Y EL ENVEJECIMIENTO

 

 

 

LA EDAD Y EL ENVEJECIMIENTO

FUENTE ORIGINAL : http://ageing.oxfordjournals.org/content/41/1/1.full
FUENTE: http://schizophreniabulletin.oxfordjournals.org/

Punto de vista del editor
El profesor Francisco RM

 

El abuso de las personas mayores

Dos artículos de este número con diferentes aspectos de los abusos de las personas mayores. El primer artículo presenta los resultados de un estudio de prevalencia de Irlanda (pp. 98-103). Los investigadores realizaron cara a cara, entrevistas con una muestra nacional representativa de 2.021 residentes en la comunidad las personas mayores. La prevalencia general de maltrato denunciados en el último año fue del 2,2%, que es ampliamente comparable con los datos previos del Reino Unido. La prevalencia de las distintas categorías de maltrato fue el financiero un 1,3%, 1,2% psicológica, el maltrato físico al 0,5%, 0,3% negligencia y abuso sexual 0,05%. Hubo un mayor riesgo de abuso en personas con bajos ingresos, deterioro de la salud física o mental y el apoyo social pobre, pero sólo el apoyo social y de salud mental fueron predictores independientes significativos de abuso. En el 50% de los casos los autores de los abusos eran hijos o hijas, con otros familiares y cónyuges o parejas que integran 24 y 20%, respectivamente. Las características de los autores de los abusos incluyen el desempleo, la adicción al alcohol y los problemas de salud física y mental. Los autores concluyen que la prevención de la escalada de abusos dependerá de cómo tratar con las sociedades del bienestar general de las personas mayores y apoyo a la integridad y el bienestar de la unidad familiar más amplio. A nivel individual, es importante que la salud social y profesional son más conscientes de los tipos de maltrato de personas mayores y de las características tanto de las víctimas de abuso y el abusador.

Los estudios pueden subestimar la prevalencia del maltrato en personas mayores, debido a la reticencia de las víctimas a participar en la investigación o el informe que a los investigadores. También se ha sugerido que el marco de la investigación y los métodos utilizados para investigar la prevalencia del abuso pueden influir en los resultados. El segundo artículo de Portugal se compara la participación y los resultados de los estudios de la prevalencia del maltrato en personas mayores evaluadas en casa con los entrevistados en un centro de investigación (pp. 70-75). Esta cohorte es parte de un estudio más grande multinacional (Abuel; http://www.abuel.org ), investigar la prevalencia y el tipo de abuso de personas mayores en los países de Europa. Los investigadores reclutaron a 450 residentes en la comunidad de personas de entre 60 y 84 años, de los cuales 300 fueron asignados al azar para la entrevista en el hogar y 150 a la evaluación en un hospital universitario. La tasa de participación fue similar en el grupo asignado a la entrevista en el hogar (67,0%) y en el centro de investigación del grupo (70,7%), así como la prevalencia de abuso reportado en el último año en 28,8 y 31,4%, respectivamente. Estos resultados sugieren que el ajuste de la entrevista no tiene ninguna influencia ni en la participación o la prevalencia estimada de maltrato en personas mayores. Las razones de la mayor prevalencia de uso indebido de los mayores en Portugal que en otros países como el Reino Unido e Irlanda no están claras, pero espero que el Estudio de Abuel puede ayudar a responder a esta.

La incontinencia urinaria y las caídas

La incontinencia urinaria y las caídas son dos de los ‘gigantes geriátricos “, describió por primera vez hace 40 años por Bernard Isaacs. Ambas condiciones son comunes en las personas mayores, donde causan una significativa morbilidad, la institucionalización y la salud y los gastos de servicios sociales.Un trabajo de investigación en esta edición explora la asociación entre diferentes tipos de incontinencia urinaria y las caídas en personas mayores (pp. 35-40). Los autores han analizado datos de 5.474 personas mayores de 70 años o más viven en la comunidad, que completaron un cuestionario por correo, como parte del Estudio de Leicestershire Médico La incontinencia del Consejo de Investigación. La mayoría (57%) de los participantes del estudio eran mujeres y 27.7% eran mayores de 80 años o más. En general, el 26,7% de los sujetos admitidos en fuga urinaria inadvertida y 35,3% registraron caídas en el último año, los cuales fueron más comunes en mujeres que en hombres. Se observó una asociación entre la incontinencia de urgencia y el estrés y las caídas, y una relación positiva entre el riesgo de caídas y el volumen de orina perdido. Las caídas fueron asociados con la presencia de síntomas urinarios (dolor en la vejiga, dolor al orinar y tener que esforzarse para orinar), limitaciones en la función física y menor calidad de vida. Aunque estudios previos han demostrado la asociación entre la incontinencia urinaria y la incontinencia de urgencia y se cae, este documento demuestra una relación entre la incontinencia de esfuerzo y se cae, los autores especulan que puede reflejar una alteración general en la fisiología del músculo estriado en las personas mayores. Con el aumento de sub-especialización en Medicina Geriátrica, es importante que recordemos la fuerte asociación entre los “gigantes geriátricos” y mantener un enfoque generalista amplia para su gestión.

Los programas online,prometedores,mejoran síntomas,beneficios psicológicos.

 

 

PSIQUIATRÍA
NOTICIAS/Tratamientos-psicoterapias.

FUENTE : http://www.psiquiatria.com

24/ene/2012 Pain. 2011 Ago;152(8):1740–1750.

Los programas online para el autocuidado del dolor

muestran resultados prometedores ya que mejoran

los síntomas y tienen beneficios psicológicos y

funcionales.

Resumen

Investigadores canadienses defienden en un nuevo estudio la posible valía de Internet como soporte en el tratamiento del dolor. De hecho los programas de autoayuda de las enfermedades crónicas, entre los que se encuentran los del dolor, han demostrado mejoras en los resultados clínicos así como en el comportamiento de los pacientes, además de una reducción de los recursos sanitarios.

Jacqueline Bender, de la Universidad de Toronto (Canadá) y su equipo, han publicado una revisión de estudios en la revista ‘Pain’ donde evalúan la eficacia de los programas para el automanejo del dolor en Internet y determinan que “este tipo de intervenciones parecen prometedoras, aunque se desconoce aún qué pacientes pueden beneficiarse más de los programas terapéuticos online.

Los programas tradicionales de autocuidado se entregan ‘cara a cara’ por el profesional sanitario y tienen bajas tasas de participación, debido a limitaciones como la necesidad de movilización del paciente, el uso de transporte… Sin embargo, “han surgido intervenciones de este tipo en Internet como un complemento potencial y alternativo a estos programas que salvan obstáculos como, la gestión de tiempo, la movilidad, la geografía, además de contribuir a reducir los costes a largo plazo”.

Los científicos encontraron un total de 6.724 citaciones de estudios sobre eficacia de programas de autoayuda en la red. Pero finalmente sólo escogieron 17 de ellos (que han incluido a 2.503 pacientes con dolor crónico, muscoesquelético, de cabeza, fibromialgia, entre otros), realizados en un periodo de más de 10 años. Una buena parte de ellos se basa en programas de terapia cognitiva y de comportamiento que ha demostrado ser efectiva en “una amplia variedad de problemas de salud y, particularmente, tener efectos positivos en el dolor”, indica el ensayo.

Otros trabajos evaluaban lo que se conoce como grupos de apoyo realizados por adultos que están en la misma situación que el paciente y comparten experiencias y consejos y, por último, se recogieron estudios que daban información a los pacientes antes de su visita al médico, por ejemplo, cómo asesorarse sobre el dolor postoperatorio.

Los datos revelan que la mayoría de trabajos sobre programas de CBT online muestran que, efectivamente, mejoran el dolor crónico y de cabeza, además “de tener beneficios en aspectos psicológicos, como la ansiedad y la depresión”, detallan los investigadores.

Una de las ventajas de este tipo de intervenciones en Internet apuntadas en el ensayo es su “disponibilidad. Los pacientes pueden usarlos a su conveniencia y ritmo, lo puede ayudarles a un mejor control de la situación y a obtener mejores resultados. Los afectados creen que pueden ejercer más dominio sobre su dolor, lo interpretan de forma más benigna, y experimentan mayor bienestar psicológico y mejor función física”.

Otras aportaciones incluyen el “relativo uso anónimo del recurso y su consecuente falta de estigmatización. Además, si la intervención incluye un foro donde los pacientes pueden interactuar y apoyarse los unos a los otros, pueden beneficiarse de similitud de experiencias y de la diversidad de recursos”, confirman los científicos canadienses.

Pese a que los investigadores canadienses no obvian las limitaciones de su investigación, defienden que “Internet puede jugar un claro papel en el manejo del dolor, aunque se deberían llevar a cabo más investigaciones en este campo para establecer en qué medida aportan beneficios y a qué tipo de pacientes”.

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